martes, 19 de febrero de 2013

Día 3 en Roma

Cada día parece que nos cuesta más madrugar... Hoy el día comenzó con prisas por hacer los bocadillos para comer en el Vaticano. Primero fuimos a coger el autobús, para volver a la zona de San Pablo Extramuros y coger allí el metro hasta nuestro destino! Aunque al llegar en Metro a Termini nos enteramos que la Línea A estaba cortada, así que tuvimos que coger el autobús para llegar al Vaticano. Aunque el viaje fue algo complicado porque el autobús iba lleno de gente... image Pero daba igual todo, tras un par de vueltas ahí estaba: ¡La cúpula de la Basílica de San Pedro! Completamente impresionante, magnífica, descomunal, gigante... Cualquier adjetivo se queda corto e insignificante ante tal monumento. Una vez que llegamos a la plaza fuimos casi directos para un lateral donde nos esperaba un control de la Guardia Suiza antes de acceder hacia la necrópolis subterránea de la Città dei Vaticano. Una visita más que interesante y recomendable para cualquiera que no lo haya hecho, ya que te cuentan toda la historia que guardan las paredes y subterráneos de las tierras de la Santa Sede. Toda la historia del circo romano que se erguía bajo la colina vaticana, la tumba de San Pedro, dónde se encuentra el cuerpo hoy en día, etc. Después de más de dos horas de catacumbas, laberintos y subterráneos con las tumbas papales salimos directos para subir a la Cúpula del Vaticano, completamente a pie... Un sobreesfuerzo que realmente luego se ve recompensado con unas vistas alucinantes de tooooooooda Roma. image Cuando bajamos de ahí, entramos directamente a la Basílica y nos dejamos sorprender por su majestuosidad, su absoluta belleza y su perfección. Lucía hasta lloró un poquito al ver cara a cara La Piedad. Además de alucinar con el altar de Bernini y las cuatro estatuas de las esquinas. image image Más tarde, al ver que ya era tarde para ir a los museos vaticanos, aprovechamos para ver el Castello de San Angello, que pese a ser enorme nos parecía pequeño tras salir del Vaticano. image Como ya me estaba yéndose el sol, nos fuimos para la Piazza dei Poppolo para ver allí el atardecer desde lo alto de un mirador. Y nos sorprendimos al ver allí cómo grababan un anuncio de gafas con medio mirador ocupado. Aun así, fue completamente maravilloso ver como Roma cambiaba de color: de un intenso naranja a un poderoso rojo, para más tarde fundirse en un misterioso morado. Y después pudimos ver a un hombre que imitaba a Michael Jackson en mitad de la plaza. Más tarde nos llamó Irene para que bajásemos a Plaza de Venecia, que quería enseñarnos el Palazzo Spada. Pero se encontraba cerrado... Así que fuimos a Campo di Fiori, y a ver Santa María in Trastevere. Después de estar viendo unos cuantos puestecillos y algunas tiendas, nos entró hambre y fuimos a un sitio muy barato que conocía Irene y que además tenía macarrones sin gluten! Después de nuestros platos de pasta además primos un tiramisú delicioso! image Y poco más, volvimos a casa aun más rotos que ayer y con todavía más planes para mañana... ¡Así que ya toca ducharse e irse a la cama! PD: Acabamos de ver que el Málaga ha perdido 1-0 en Oporto... ¡Pero seguro que le dan la vuelta en La Rosaleda!

lunes, 18 de febrero de 2013

Día 2 en Roma

Comenzamos la mañana con el típico Capuccino italiano y una auténtica napolitana de chocolate recién hecha. Había que coger fuerzas para afrontar el día intenso que nos esperaba.
Una vez terminado, nos separamos de Irene (que se reuniría con nosotros más tarde) y nos fuimos en bus hasta Il Colosseo! Que, tras no mucha cola, pudimos entrar y contemplar cada una de sus alturas desde dentro y desde fuera. Incluso unas pequeñas exposiciones de cómo funcionaba el circo en su época.

Cuando acabamos la vuelta salimos y nos fuimos a ver el Arco de Constantino, en el que nos encontramos a un señor muy gracioso bailando! Y de ahí bajamos para entrar al Palatino dónde vimos el Circo del Palatino, diversas casas de la época y hasta una increíble gruta con fuente, escultura y cúpulas incluidas. Luego bajamos a los Foros Romanos, en los que tomamos un descanso para comer y planificar el resto de la tarde.

Después de visitar varios templos y dar un buen paseo, fuimos s ver el Pantheon de Grippa por dentro (que parece todavía más grande) y de ahí a ver la Fontana di Trevi con sol natural, aunque esta vez estaba llena de gente...

Cuando acabamos de hacer las respectivas fotos, nos fuimos para el Circo Massimo, donde habíamos quedado con Irene para subir al Avantino para poder ir a mirar por la cerradura desde la que se ve la cúpula del Vaticano. Y, además, allí cerca se encontraba la Basílica de Santa Sabina (s.V) que cuenta con la primera imagen que se conoce de Cristo crucificado, grabada en su puerta principal de roble. Además es la única iglesia del siglo quinto que conserva las columnas originales.
Allí cerca estaba el mirador de Parco Savello, que tenía unas vistas increíbles de toda Roma.

Más tarde decidimos bajar hasta el Trastevere en metro para ir a ver San Pablo Extramuros. Simplemente alucinante...
Con la impresión de un templo romano por fuera, dentro guarda un fresco espectacular en el ábside, y a través de sus extensas cinco naves puedes observar el busto de todos los papas (desde San Pedro hasta Benedicto XVI).
Cuando comenzó una misa a las 6, en la que estuvieron cantando música eclesiástica, fuimos a ver la tumba de San Pablo.

Cómo ya estábamos algo cansados y las tiendas cierran a las 8, decidimos coger el autobús para ir a comprar algo para tener que comer mañana y aprovechar para tomar un Gelato delicioso.
Al acabar volvimos a casa con la compra llena de cositas sin-gluten, y nos preparamos para hacer la cena y a dormir pronto, ¡Que mañana toca el Vaticano!