viernes, 15 de mayo de 2015

Día 1 en Edimburgo

Casi un año después desde la última publicación, aquí estamos de nuevo para emprender un nuevo viaje y con ello una nueva lista de entradas al blog!

Un poco pronto y con prisa, recién llegado a casa de un curso en Sevilla, con el tiempo justo para ducharme y salir volando al aeropuerto para coger un vuelo de 3:30 horas para EDIMBURGO!

Nada más aterrizar nos encontramos con la morada y preciosa torre de control del aeropuerto, a la que tuve que hacerle una foto. Luego, después de salir del punto de control (dónde a Irene le dijeron “gracias” en castellano al entregar el DNI!), fuimos a coger un taxi para venir a la casa donde nos hospedaremos durante la semana, en Lochend Loch; que me encantó por poder ver el centro de Edimburgo por la noche…

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Edinburgh Airport

Una vez en casa y con el WiFi conectado, nos pusimos cómodos y nos preparamos para dormir y empezar el primer día del viaje con ganas y fuerza!

Fàilte gu alba!


Día 8 en Bratislava

Pues como al final ayer me fui a buena hora a la cama, hoy me he levantado a las 6:30 de forma natural y me he permitido volver a dormir otro ratito hasta las 7:30!
Entonces me levanté, recogí mis cosas y me salí fuera para no molestar a mis compañeros de habitación.
Una vez fuera, guardé todo lo guardable en la maleta grande (ya que iba facturada y no llegaba ni a 15kg), y desayuné en el jardín trasero del Hostal con el chico de la recepción, mientras hablábamos del clima tan raro de Eslovaquia.

A las 8:20 me despedí y salí a la puerta dónde, puntual como sólo saben en centro-europa, llegó mi autobús en dirección al Aeropuerto. (Me encantó que los autobuses urbanos sean todos eléctricos)

Cuando llegué al aeropuerto encontré rápidamente mi puerta y ventanilla de facturación, y no es sólo porque el aeropuerto de Bratislava sea pequeñito… Sino porque ya se veía el destino y la gente que volvía a Málaga eran todos autóctonos…
Pasé los controles, me fui a la cola para entrar al avión y me puse mis casos para aislarme de todo. Una vez dentro, disfruté de mi asiento con ventanilla y me perdí en mis pensamientos casi hasta llegar de nuevo a casa

Realmente me ha gustado mucho la experiencia, el seminario, las actividades, los workshop y, por suepuesto, la gente con la que he compartido esta semana!
La ciudad de Bratislava la he dejado en un punto aparte, porque creo que merece una explicación aparte… Y es que si bien hasta el miércoles no pisé realmente Bratislava, tampoco es que ese día me diera tiempo a mucho más que el Puente y el Castillo y no pude formarme una opinión. El jueves el paseo fue aún más escaso, más rápido, pero al menos la experiencia de Kopčany fue maravillosa. Y ya, por fin, ayer tuve tiempo para recorrer la ciudad a mi aire, a mi ritmo. Pude perderme y encontrarme, descubrir cosas nuevas, hablar con gente nueva. Aprendí de su historia antigua, reciente y moderna. La gran lástima es no saber si volveré a esta ciudad (supongo que si, aunque sea como excusa para ir a Viena), pero a la vez creo que tengo un recuerdo muy completo en mi memoria de este viaje.

Otra vez más agradecer a la gente, a todos ellos, esta maravillosa semana. Todos y cada uno de los días me ha aportado algo único, algo nuevo, algo que espero no perder ni olvidar.
Nuevas y viejas amistades, buenos momentos, mejores situaciones… No han sido como las dos semanas (casi más de vacaciones) en Eslovenia, pero en una semana y con menos gente se ha podido exprimir y aprovechar más el tiempo.
Vuelvo a casa con una sonrisa, con el corazón a 100 por hora y con más energía de la que podía imaginar. Ahora toca seguir así y aprovechar todo esto :)

Ďakujem!


Día 7 en Bratislava

Hoy el día comenzó muy pronto (y eso que ayer acabamos muy tarde) con la despedida de Petra que se fue a las 7 de la mañana, pero no quiso despertarnos así que no pude despedirme.
Poco después, a las 8, sonó mi despertador… Que me había puesto 3 alarmas “por si acaso”. Y al poco apareció Arantxa para despertarnos por si acaso.
Bajamos a desayunar todos juntos, aunque con prisas ya que ellas dos se iban a las 9:15 para coger un tren hasta Viena, luego un avión hasta Frankfurt y ya de ahí otro hasta Bilbao… Entre unas cosas y otras, ni los eslovenos ni ellas dos llegarán a casa antes de las 6 de la tarde.

Después de desayunar estuvimos recogiendo las habitaciones, duchándonos y aseándonos por última vez hasta que nos diera la hora de irnos.
Aunque en el último momento hubo un cambio de planes y Elena, Luke y Liam se fueron antes y directos al aeropuerto en coche, y luego ya vinieron a recogerme para acercarme a la estación de tren desde dónde comenzó mi andadura solitaria por Eslovaquia.

A las 12:30 salió el tren desde Senec en dirección a Bratislava. Me enchufe los cascos, me puse música y me metí en mi mundo imaginando cuantas cosas quiero cambiar en mi vida mientras miraba el paisaje pasar a toda velocidad… ¿Seré capaz de llevar todos estos cambios a cabo cuando llegue a casa?

Una vez que llegué a la estación de tren de Bratislava, me fui derecho al Hostal a dejar mis cosas. El sitio es genial, muy grande, moderno, cool, y hay muy buen ambiente!
Estoy en una habitación decorada como “Finlandia” (al lado hay una de España, que a ver si puedo ver!), muy amplia y con espacios para guardar de todo.
Me han dado un mapa y una pulsera que me hace 10% de descuento en casi todos lados, así que me fui a ir a explorar la ciudad aprovechando el solazo y los 22ºC que hacía en la calle!

Como mi hostal estaba cerca de la estación de tren, me sabía ya de memoria el camino al centro (ya que habíamos pasado por allí tanto el día de la preparación como el día de la actuación en Kopčany). Llegué hasta la casa del presidente, luego bajé hasta la plaza central y me encontré con esta famosa estatua que no recordaba que estuviera en Bratislava!

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Después de eso pasé a comprar un imán para la nevera (que, por cierto, creo que el día que me independicé me llevaré los imanes de mis viajes y así comenzaré a adornar mi propia nevera!) y también compré unas postales… aunque volviendo mañana, ya no tiene sentido mandarlas y las daré en mano.

Tras comprar una botella de agua (sin gas!) para mitigar el calor y el cansancio, me animé a subir al castillo una vez más para poder ver el Danubio desde arriba y la maravillosa vista de 3 países: Austria + Eslovaquia + Hungría (y, en momentos así, echaba en falta no haber traído la cámara…).

Cuando bajé de allí, decidí ir hacia el palacio de la Ópera en lugar de cruzar el puente, y me encontré con un Free-Tour a punto de comenzar, así que me uní sin pensármelo!
Paseamos por todo el casco viejo de la ciudad, con una guía fantástica explicando entresijos históricos de la ciudad y anécdotas graciosas y curiosas; como la placa conmemorativa de la primera bruja quemada en la ciudad…

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Luego, poco a poco, fuimos yendo a las iglesias, edificios gubernamentales (con explicaciones histórico-políticas de Checoslovaquia y de la República actual de Eslovaquia) hasta que finalmente salimos a la parte “nueva”, pero que al haber estado sometida al comunismo soviético tantos años parecía una zona vieja abandonada (algún hospital que parecía caerse a pedazos incluido). Aunque también tienen edificios nuevos y modernos como una impresionante iglesia azul en la que estaba teniendo lugar una boda!

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Una vez acabé el tour, decidí perderme por las calles de esta mágica ciudad (que aunque el primer día no me gustó, hoy ha acabado seduciéndome enteramente…).
Encontré cosas curiosas, como una estatua de un Oso (como los de Berlín)

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O también un punto en el suelo que marcaba la distancia con otras capitales del mundo, sorprendiéndome la diferencia de distancia entre Madrid y otras, que parecen más lejanas.

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También me chocó lo increíblemente cerca que está Viena, haciendo de estas dos ciudades la dos capitales más próximas entre si del mundo (si omitimos el Vaticano-Roma).

Cuando empezaba a notar la fatiga en las piernas me dispuse a buscar el primer Billa (el supermercado local de aquí) para comprar algo de comer para desayunar mañana y algo de agua para esta noche, y volverme al hostal a descansar un poco y guardar las cosas en la maleta, y dejar más o menos preparado el tema del autobús de mañana para ir al aeropuerto.

Después de cenar algo en el horario europeo, volví a la habitación a echarme un rato en la cama a hablar por el móvil con la gente, subir algunas fotos e intentar arreglar los problemas de WordPress con Twitter…….
A todo esto que llegaron nuevos inquilinos para la habitación: 3 estudiantes de Santander y un chico marroquí. Así que me puse a hablar con ellos a ver qué planes tenían para hoy, cuánto tiempo llevaban aquí, etc.

Pero ellos tenían mucha idea de salir a desfasar y yo estaba bastante cansado, además que mañana tengo que levantarme pronto para coger el autobús para ir al aeropuerto. Así que se fueron y yo me quedé tranquilito en pijama recogiendo la maleta y dejando todo listo para mañana.

Parece que el último día de viaje ya llega a su fin… Y que sensación más rara tengo en el pecho; por una parte estoy loco por volver a Málaga por todo lo que allí me he dejado, con ganas también de retomar viejos proyectos y ponerme al máximo con un montón de cosas… Pero por otro lado, tengo ganas de no-volver. De continuar mi aventura por el mundo, de encontrar un trabajo, de perderme por Europa… Tengo ganas de encontrarme a mi mismo.
Al menos se que ahora que vuelvo, tengo las pilas mentales cargadas al 100% y un subidón de autoestima para enfrentarme a un montón de cambios! A por todas!!


Día 6 en Bratislava

Hoy el día comenzó igual que los demás, quizás algo más cansado por haberme quedado ayer hasta tan tarde despierto… Pero como no había prisa, me quedé en la cama hablando con el móvil hasta las 9 (cuando se despejó el baño) y fui a darme la ducha mañanera que tanto necesito para sobrevivir aquí.
Cuando terminé de vestirme bajé al comedor dónde estaban algunos terminando, así que tomé un desayuno rápido y me volví a la habitación a seguir un poco más con el móvil (aunque como la conexión es malísima, me puse música y me tumbé en la cama) esperando hasta las 10:30 que tuvimos el primer workshop del día, que fue más bien una puesta en común de las diferentes impresiones de las distintas actividades que tuvieron lugar en Kopčany.
Esto nos llevó toda la mañana, así que fuimos a comer después de terminar.

Luego tuvimos otro workshop resumen de la experiencia, y pusimos en común las tareas que nos habían asignado realizar a lo largo de la semana.
Luego tuvimos una reflexión personal sobre lo aprendido (que me ayudó bastante a pensar en nuevos retos para nuestra asociación en Málaga) y a entender aun mejor la labor de ULITA aquí en Bratislava.

Cuando llegó la hora de la cena (las 18:30, si…) nos fuimos al Murphy’s para comer algo y comenzar a beber pivá como posesos mientras jugaban Slovakia vs. Čzech Republik al hockey en nosequé competición (que también estaba Francia, Bielorrusia, Canadá…).
Allí estuvimos jugando al Jenga, rellenando formularios y hablando sobre cosas intrascendentes a forma de despedida (porque, por ejemplo, el grupo de eslovenos se iba esta misma madrugada!).

A las 12/12:30 nos tuvimos que ir del Murphy’s porque cerraba, así que subimos a las habitaciones a seguir bebiendo cervezas que habíamos comprado previamente (y más alcohol que nos trajo el grupo de eslovacos amigos de Bekim).
Y allí estuvimos con Urška y Jerca, ya que Žiga se quedó durmiendo en la habitación.
Pusimos canciones, nos hicimos fotos, dijimos tonterías y allí aguantamos hasta las 4:30, que se fueron para coger el primero de numerosos trenes hasta volver a Ljubljana. (Se me hace raro pensar que puedo querer tantísimo a unas personas a las que apenas he visto, y no se siquiera si las volveré a ver… Aunque espero y deseo que si.)

Después de unas últimas risas con Luke y Liam, me vengo a la cama a terminar de escribir esta entrada (que no voy a revisar, así que pido perdón por los errores que pueda haber), y me intentaré acostar un poco que a las 9 se va más gente, y tengo que estar con fuerzas para mi día solo en Bratislava.


Día 5 en Bratislava

Después de una noche horrible por problemas mentales, pesadillas estando despierto y en la que apenas he podido descansar…. Suena el despertador y me doy una ducha para bajar a desayunar con la mejor de las sonrisas! (Que, además en el día de hoy, la necesito más que en toda la semana).

Un buen desayuno de cereales, croissants, pan con jamón y queso y mucho té (llevábamos sin comer desde las 18:30/19h…) y ya estaba listo para el workshop de la mañana, que consistía realmente en una preparación del día de hoy en Kopčany (planear las distintas actividades que íbamos a realizar, qué necesitábamos comprar, cuantos grupos eran necesarios, etc.).

Yo estuve designado en el grupo de deportes y el de la barbacoa, aunque también estaba requerido en el grupo de actividades para enseñar a bailar salsa…
Así que junto a Petra, Jaši, Liam y Arantxa nos pusimos a pensar en juegos (que no todo fuera fútbol, aunque sea la actividad principal).

Entre que acabamos y que nos fuimos a la estación de tren, estuve un tiempo con Žiga, Luke y Liam en el pequeño puerto que hay delante del lago, hablando de nuestras cosas y disfrutando del tiempo.

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Senec Lake

Después de recoger las cosas que necesitábamos llevar para pasar el día entero en Bratislava, nos pusimos en marcha y de camino al tren dónde aproveché para ir cambiando de grupo y asiento para ir hablando con toda la gente!

Una vez en Bratislava fuimos caminando desde el centro hacia Kopčany, pero paramos en un Kebab para tomar algo de comer antes de empezar la acción.
Luego tuvimos que ir rápido y corriendo hacia la parada de autobús, y aunque pasamos por el centro de Bratislava al ser día festivo estaba todo cerrado y no pudimos parar ni a comprar souvenires.

Una vez llegados a Kopčany, nos volvimos a repartir las tareas y nos fuimos a preparar las cosas que necesitábamos para cada actividad.
Yo me fui con Liam y Petra a jugar a la comba con algunos niños, mientras que el grupo de Urška y Žiga preparaban el Talento Show, que finalmente consistió en un concurso de baile en el que al final tuvimos que dar un baile-curso de Salsa al que no se apuntó mucha gente.
Después de eso, me fui con Liam a preparar el torneo de fútbol (en el que participé al final en dos equipos: “Spartak Bratislavska” y el “FC Barcelovska”, en el que ganamos 1-0 y luego perdimos 0-3).
Una vez que acabó el torneo, fui con Arantxa a ayudar a otros grupos hasta que se acabó el evento y subimos a la oficina de ULITA a tomar algo de pizza y planear cómo volver a Senec entre distintos autobuses.
Como siempre, a lo largo de este viaje, estuvimos haciendo bromas y cantando miles de canciones de camino a cada parada para coger un nuevo autobús. Hasta que finalmente cogimos un autobús de larga distancia hasta el hostal en el que estuvimos más callados (aunque nos hicimos unas fotos y seguíamos diciendo tonterías), pero aproveché el tiempo para escribir la mayor parte de esta publicación, ya que desde las 8 de la mañana hasta ese momento no tuve apenas un momento de relajación física o mental para escribir.

Tras una hora (y pico) de autobús en el que casi todo el grupo iba dormido, paramos en Senec y fuimos a un Bar-Pub 24/7 a tomar unas cervezas hasta que el grupo se cansó y nos volvimos al Hostal para seguir bebiendo allí (que mañana es el último día, y algunas personas se van en la madrugada del sábado!)

Me he dejado montones de detalles por contar, pero muchos de ellos estarán en mi corazón de por vida!
La experiencia de hoy me ha llenado de energía y ganas de seguir haciendo lo que estoy haciendo… Y vuelvo a tener esperanza en la humanidad, pero es cierto que necesita una gran gran gran ayuda… Y allí quiero estar yo para poder tender siempre una mano a quien la necesite :)