miércoles, 31 de julio de 2013

Día 14 en Portorož




Tras apenas dormir NADA comenzó el último día del encuentro con un desayuno casi inexistente. (Gonzalo: «El té estaba bueno»)


Y después de eso me fui a la ducha para arreglarme un poco y quitarme el tatuaje que tenía en el brazo. Para luego volvernos a juntar en el patio trasero para un pequeño Pleno por parte de Remo y luego hacer el “Juego de la Banana”, que consistía en colocarnos en fila haciendo el contorno de un plátano para ir girando y hablar todos con todos los miembros del encuentro y decirnos las cosas que más nos han gustado de los demás.


Después de que algunos soltaran lágrimas (y he de confesar que a mi casi se me escapan…) fuimos directamente a comer y tras eso la gente se fue a la playa, pero los españoles nos quedamos rellenando una “encuesta de reflexión” sobre el encuentro para luego tener tiempo libre para bajar a la calle a comprar algún souvenir, dormir una siesta o simplemente dar un paseo y comprar alguna porquería en el Mercator.


En torno a las 6 teníamos que volver a juntarnos como grupo para planificar esta noche y luego ir ya a cenar.


Cuando acabamos nos subimos Gonzalo y yo a escribir unas cartas hasta que nos llamaron para bajar al “GAME SHOW” de los ingleses… En el que mi equipo quedó empatado a puntos como siempre en la E.P.A. (aunque yo gané mi prueba y me llevé una camiseta!).


Cuando terminaron, y después de recoger, terminé de escribir las cartas y me llamaron para ir a la playa a pasar la última noche allí. Última y accidentada; problemas de celos, de alcohol, de peleas… Una bonita forma de despedirse del encuentro…


Pero en fin, al menos yo la disfruté y pude ver el amanecer en una cala entre Portorož y Piran. Ver el amanecer en el Adriático es algo alucinante también, la verdad… Una de esas experiencias inolvidables que guardaré en mi memoria para siempre :)










Día 14 en Portorož



Tras apenas dormir NADA comenzó el último día del encuentro con un desayuno casi inexistente. (Gonzalo: «El té estaba bueno»)


Y después de eso me fui a la ducha para arreglarme un poco y quitarme el tatuaje que tenía en el brazo. Para luego volvernos a juntar en el patio trasero para un pequeño Pleno por parte de Remo y luego hacer el “Juego de la Banana”, que consistía en colocarnos en fila haciendo el contorno de un plátano para ir girando y hablar todos con todos los miembros del encuentro y decirnos las cosas que más nos han gustado de los demás.


Después de que algunos soltaran lágrimas (y he de confesar que a mi casi se me escapan…) fuimos directamente a comer y tras eso la gente se fue a la playa, pero los españoles nos quedamos rellenando una “encuesta de reflexión” sobre el encuentro para luego tener tiempo libre para bajar a la calle a comprar algún souvenir, dormir una siesta o simplemente dar un paseo y comprar alguna porquería en el Mercator.


En torno a las 6 teníamos que volver a juntarnos como grupo para planificar esta noche y luego ir ya a cenar.


Cuando acabamos nos subimos Gonzalo y yo a escribir unas cartas hasta que nos llamaron para bajar al “GAME SHOW” de los ingleses… En el que mi equipo quedó empatado a puntos como siempre en la E.P.A. (aunque yo gané mi prueba y me llevé una camiseta!).


Cuando terminaron, y después de recoger, terminé de escribir las cartas y me llamaron para ir a la playa a pasar la última noche allí. Última y accidentada; problemas de celos, de alcohol, de peleas… Una bonita forma de despedirse del encuentro…


Pero en fin, al menos yo la disfruté y pude ver el amanecer en una cala entre Portorož y Piran. Ver el amanecer en el Adriático es algo alucinante también, la verdad… Una de esas experiencias inolvidables que guardaré en mi memoria para siempre :)








Día 14 en Portorož


Tras apenas dormir NADA comenzó el último día del encuentro con un desayuno casi inexistente. (Gonzalo: «El té estaba bueno»)


Y después de eso me fui a la ducha para arreglarme un poco y quitarme el tatuaje que tenía en el brazo. Para luego volvernos a juntar en el patio trasero para un pequeño Pleno por parte de Remo y luego hacer el “Juego de la Banana”, que consistía en colocarnos en fila haciendo el contorno de un plátano para ir girando y hablar todos con todos los miembros del encuentro y decirnos las cosas que más nos han gustado de los demás.


Después de que algunos soltaran lágrimas (y he de confesar que a mi casi se me escapan…) fuimos directamente a comer y tras eso la gente se fue a la playa, pero los españoles nos quedamos rellenando una “encuesta de reflexión” sobre el encuentro para luego tener tiempo libre para bajar a la calle a comprar algún souvenir, dormir una siesta o simplemente dar un paseo y comprar alguna porquería en el Mercator.


En torno a las 6 teníamos que volver a juntarnos como grupo para planificar esta noche y luego ir ya a cenar.


Cuando acabamos nos subimos Gonzalo y yo a escribir unas cartas hasta que nos llamaron para bajar al “GAME SHOW” de los ingleses… En el que mi equipo quedó empatado a puntos como siempre en la E.P.A. (aunque yo gané mi prueba y me llevé una camiseta!).


Cuando terminaron, y después de recoger, terminé de escribir las cartas y me llamaron para ir a la playa a pasar la última noche allí. Última y accidentada; problemas de celos, de alcohol, de peleas… Una bonita forma de despedirse del encuentro…


Pero en fin, al menos yo la disfruté y pude ver el amanecer en una cala entre Portorož y Piran. Ver el amanecer en el Adriático es algo alucinante también, la verdad… Una de esas experiencias inolvidables que guardaré en mi memoria para siempre :)






Día 14 en Portorož

Tras apenas dormir NADA comenzó el último día del encuentro con un desayuno casi inexistente. (Gonzalo: «El té estaba bueno»)

Y después de eso me fui a la ducha para arreglarme un poco y quitarme el tatuaje que tenía en el brazo. Para luego volvernos a juntar en el patio trasero para un pequeño Pleno por parte de Remo y luego hacer el “Juego de la Banana”, que consistía en colocarnos en fila haciendo el contorno de un plátano para ir girando y hablar todos con todos los miembros del encuentro y decirnos las cosas que más nos han gustado de los demás.


Después de que algunos soltaran lágrimas (y he de confesar que a mi casi se me escapan…) fuimos directamente a comer y tras eso la gente se fue a la playa, pero los españoles nos quedamos rellenando una “encuesta de reflexión” sobre el encuentro para luego tener tiempo libre para bajar a la calle a comprar algún souvenir, dormir una siesta o simplemente dar un paseo y comprar alguna porquería en el Mercator.


En torno a las 6 teníamos que volver a juntarnos como grupo para planificar esta noche y luego ir ya a cenar.

Cuando acabamos nos subimos Gonzalo y yo a escribir unas cartas hasta que nos llamaron para bajar al “GAME SHOW” de los ingleses… En el que mi equipo quedó empatado a puntos como siempre en la E.P.A. (aunque yo gané mi prueba y me llevé una camiseta!).


Cuando terminaron, y después de recoger, terminé de escribir las cartas y me llamaron para ir a la playa a pasar la última noche allí. Última y accidentada; problemas de celos, de alcohol, de peleas… Una bonita forma de despedirse del encuentro…


Pero en fin, al menos yo la disfruté y pude ver el amanecer en una cala entre Portorož y Piran. Ver el amanecer en el Adriático es algo alucinante también, la verdad… Una de esas experiencias inolvidables que guardaré en mi memoria para siempre :)




Día 13 en Portorož




Hoy me levanté justo 1 segundo antes de que sonara la alarma. Y, después de eliminar todas las repeticiones y el SPAM de Twitter por la aplicación de WordPress, bajamos a desayunar que hoy la mañana iba a estar cargadita. (Aunque al final el desayuno fue algo pobre, pero suficiente).


Después de recoger y ponernos el bañador, fue el plenum de los eslovacos. Y tras eso, a bajar hacia el paseo marítimo para dar un paseo (no ha sido buena idea del todo eso de ir en chanclas…)


A diversos puntos del camino tuvimos la oportunidad de darnos un chapuzón”.


Después de ir desde Portorož hasta Piran andando, paramos a hacer algunas compras y volvimos andando hasta la zona de la residencia para asentarnos allí y bañarnos tranquilamente.


Luego llegaron Polona y Sandro con la comida y nos preparamos unos sándwiches para comer y volver a bañarnos otro rato hasta que llegaron los organizadores para hacer los “Juegos Olímpicos” en los que mi grupo quedó segundo (a 2 puntos del primero!).


Una vez acabados, algunos decidimos volver al agua y jugar un rato al waterpolo con una piña de pino.


Cuando acabamos me subí con Wendy (que le dolía el pie y no podía andar sola) un poco más tarde, y ya llegamos sobre las 7 para cenar.


Después de la cena me duché y bajamos para recibir los regalos del amigo invisible… Yo le di mi regalo a Neja (que me dijo que le encantó que le fuera regalando chocolatinas y las pulseritas de hoy), y a mi me tocaba Sandro! que chico más majo y más apañado, que bien se ha portado conmigo y que discreto ha sido.


Cuando acabamos todos, nos subimos los españoles para la sesión de Yeleo diaria antes de SALIR DE FIESTA!!!


Estuvimos por el paseo marítimo, que es prácticamente igual que salir por Fuengirola (de ambiente, de precios y hasta visualmente).


Fuimos a un par de discotecas de la zona en las que no había entrada, pero la musica era únicamente Tecno y no acabó de convencernos… Así que estuvimos dando vueltas y bebiendo en la playa hasta que nos dio por volvernos (con un tatuaje de pintura que nos hicieron gratis).


Cuando llegamos a la residencia nos quedamos casi otra hora más hablando en grupo (de nuevo me tocó a mi hacer de puente de Italianos y Alemanes, hasta que llegaron los ingleses y todos hablamos en inglés.


Una gran noche que recordar como despedida del viaje. Mañana queda el último día aquí y el penúltimo del viaje… Pero ya comienzo a echar de menos a la gente que acabo de conocer pero con la que he pasado 2 semanas completamente maravillosas.










martes, 30 de julio de 2013

Día 13 en Portorož



Hoy me levanté justo 1 segundo antes de que sonara la alarma. Y, después de eliminar todas las repeticiones y el SPAM de Twitter por la aplicación de WordPress, bajamos a desayunar que hoy la mañana iba a estar cargadita. (Aunque al final el desayuno fue algo pobre, pero suficiente).


Después de recoger y ponernos el bañador, fue el plenum de los eslovacos. Y tras eso, a bajar hacia el paseo marítimo para dar un paseo (no ha sido buena idea del todo eso de ir en chanclas…)


A diversos puntos del camino tuvimos la oportunidad de darnos un chapuzón”.


Después de ir desde Portorož hasta Piran andando, paramos a hacer algunas compras y volvimos andando hasta la zona de la residencia para asentarnos allí y bañarnos tranquilamente.


Luego llegaron Polona y Sandro con la comida y nos preparamos unos sándwiches para comer y volver a bañarnos otro rato hasta que llegaron los organizadores para hacer los “Juegos Olímpicos” en los que mi grupo quedó segundo (a 2 puntos del primero!).


Una vez acabados, algunos decidimos volver al agua y jugar un rato al waterpolo con una piña de pino.


Cuando acabamos me subí con Wendy (que le dolía el pie y no podía andar sola) un poco más tarde, y ya llegamos sobre las 7 para cenar.


Después de la cena me duché y bajamos para recibir los regalos del amigo invisible… Yo le di mi regalo a Neja (que me dijo que le encantó que le fuera regalando chocolatinas y las pulseritas de hoy), y a mi me tocaba Sandro! que chico más majo y más apañado, que bien se ha portado conmigo y que discreto ha sido.


Cuando acabamos todos, nos subimos los españoles para la sesión de Yeleo diaria antes de SALIR DE FIESTA!!!


Estuvimos por el paseo marítimo, que es prácticamente igual que salir por Fuengirola (de ambiente, de precios y hasta visualmente).


Fuimos a un par de discotecas de la zona en las que no había entrada, pero la musica era únicamente Tecno y no acabó de convencernos… Así que estuvimos dando vueltas y bebiendo en la playa hasta que nos dio por volvernos (con un tatuaje de pintura que nos hicieron gratis).


Cuando llegamos a la residencia nos quedamos casi otra hora más hablando en grupo (de nuevo me tocó a mi hacer de puente de Italianos y Alemanes, hasta que llegaron los ingleses y todos hablamos en inglés.


Una gran noche que recordar como despedida del viaje. Mañana queda el último día aquí y el penúltimo del viaje… Pero ya comienzo a echar de menos a la gente que acabo de conocer pero con la que he pasado 2 semanas completamente maravillosas.








Día 13 en Portorož


Hoy me levanté justo 1 segundo antes de que sonara la alarma. Y, después de eliminar todas las repeticiones y el SPAM de Twitter por la aplicación de WordPress, bajamos a desayunar que hoy la mañana iba a estar cargadita. (Aunque al final el desayuno fue algo pobre, pero suficiente).


Después de recoger y ponernos el bañador, fue el plenum de los eslovacos. Y tras eso, a bajar hacia el paseo marítimo para dar un paseo (no ha sido buena idea del todo eso de ir en chanclas…)


A diversos puntos del camino tuvimos la oportunidad de darnos un chapuzón”.


Después de ir desde Portorož hasta Piran andando, paramos a hacer algunas compras y volvimos andando hasta la zona de la residencia para asentarnos allí y bañarnos tranquilamente.


Luego llegaron Polona y Sandro con la comida y nos preparamos unos sándwiches para comer y volver a bañarnos otro rato hasta que llegaron los organizadores para hacer los “Juegos Olímpicos” en los que mi grupo quedó segundo (a 2 puntos del primero!).


Una vez acabados, algunos decidimos volver al agua y jugar un rato al waterpolo con una piña de pino.


Cuando acabamos me subí con Wendy (que le dolía el pie y no podía andar sola) un poco más tarde, y ya llegamos sobre las 7 para cenar.


Después de la cena me duché y bajamos para recibir los regalos del amigo invisible… Yo le di mi regalo a Neja (que me dijo que le encantó que le fuera regalando chocolatinas y las pulseritas de hoy), y a mi me tocaba Sandro! que chico más majo y más apañado, que bien se ha portado conmigo y que discreto ha sido.


Cuando acabamos todos, nos subimos los españoles para la sesión de Yeleo diaria antes de SALIR DE FIESTA!!!


Estuvimos por el paseo marítimo, que es prácticamente igual que salir por Fuengirola (de ambiente, de precios y hasta visualmente).


Fuimos a un par de discotecas de la zona en las que no había entrada, pero la musica era únicamente Tecno y no acabó de convencernos… Así que estuvimos dando vueltas y bebiendo en la playa hasta que nos dio por volvernos (con un tatuaje de pintura que nos hicieron gratis).


Cuando llegamos a la residencia nos quedamos casi otra hora más hablando en grupo (de nuevo me tocó a mi hacer de puente de Italianos y Alemanes, hasta que llegaron los ingleses y todos hablamos en inglés.


Una gran noche que recordar como despedida del viaje. Mañana queda el último día aquí y el penúltimo del viaje… Pero ya comienzo a echar de menos a la gente que acabo de conocer pero con la que he pasado 2 semanas completamente maravillosas.






Día 13 en Portorož

Hoy me levanté justo 1 segundo antes de que sonara la alarma. Y, después de eliminar todas las repeticiones y el SPAM de Twitter por la aplicación de WordPress, bajamos a desayunar que hoy la mañana iba a estar cargadita. (Aunque al final el desayuno fue algo pobre, pero suficiente).

Después de recoger y ponernos el bañador, fue el plenum de los eslovacos. Y tras eso, a bajar hacia el paseo marítimo para dar un paseo (no ha sido buena idea del todo eso de ir en chanclas…)

A diversos puntos del camino tuvimos la oportunidad de darnos un chapuzón”.


Después de ir desde Portorož hasta Piran andando, paramos a hacer algunas compras y volvimos andando hasta la zona de la residencia para asentarnos allí y bañarnos tranquilamente.

Luego llegaron Polona y Sandro con la comida y nos preparamos unos sándwiches para comer y volver a bañarnos otro rato hasta que llegaron los organizadores para hacer los “Juegos Olímpicos” en los que mi grupo quedó segundo (a 2 puntos del primero!).

Una vez acabados, algunos decidimos volver al agua y jugar un rato al waterpolo con una piña de pino.


Cuando acabamos me subí con Wendy (que le dolía el pie y no podía andar sola) un poco más tarde, y ya llegamos sobre las 7 para cenar.

Después de la cena me duché y bajamos para recibir los regalos del amigo invisible… Yo le di mi regalo a Neja (que me dijo que le encantó que le fuera regalando chocolatinas y las pulseritas de hoy), y a mi me tocaba Sandro! que chico más majo y más apañado, que bien se ha portado conmigo y que discreto ha sido.

Cuando acabamos todos, nos subimos los españoles para la sesión de Yeleo diaria antes de SALIR DE FIESTA!!!


Estuvimos por el paseo marítimo, que es prácticamente igual que salir por Fuengirola (de ambiente, de precios y hasta visualmente).

Fuimos a un par de discotecas de la zona en las que no había entrada, pero la musica era únicamente Tecno y no acabó de convencernos… Así que estuvimos dando vueltas y bebiendo en la playa hasta que nos dio por volvernos (con un tatuaje de pintura que nos hicieron gratis).


Cuando llegamos a la residencia nos quedamos casi otra hora más hablando en grupo (de nuevo me tocó a mi hacer de puente de Italianos y Alemanes, hasta que llegaron los ingleses y todos hablamos en inglés.


Una gran noche que recordar como despedida del viaje. Mañana queda el último día aquí y el penúltimo del viaje… Pero ya comienzo a echar de menos a la gente que acabo de conocer pero con la que he pasado 2 semanas completamente maravillosas.




lunes, 29 de julio de 2013

Día 12 en Portorož




























Última mañana en Maribor. Me levanté a las 7:30 y aproveché para ir al baño y recoger la maleta (que anoche todos lo hicieron y yo preferí quedarme tumbado…).


A las 8:30 bajamos a desayunar, que aunque no tenía mucho hambre el día de hoy se antojaba largo e intenso de viaje (teníamos que atravesar el país completamente).


Una vez acabados y tras un ligero aseo personal, nos reunimos de nuevo godos abajo para el Energizer que hicimos los españoles. Y una vez que todos estaban ya activos: a recoger las maletas, al autobús y arrancamos dirección Portorož (una de las pocas ciudades costeras que tiene el país).


Con una temperatura oscilante entre 32ºC y 36ºC durante el viaje (gracias a dios había aire acondicionado dentro del autobús), llegamos a un pequeño pueblo/ciudad que tenía un castillo en lo alto de un monte (en el que se podían ver “Los tres países”: Italia, Eslovenia y Croacia) dónde fuimos a visitarlo y a comer allí de pic-nic antes de llegar propiamente a Portorož.


Cuando llegamos apenas estuvimos dos minutos en las habitaciones y nos bajamos a bañarnos en el mar. Cuando nos cansamos, subimos de nuevo previo paso por el Merkator para comprar unas cervezas, patatas y guarreo para los Yeleos.


Nada más llegar eran ya las 7 y estaban ya sirviendo la cena así que fuimos directos… Y al acabar, una reunión para explicarnos un poco cosas de la zona y del lugar en el que nos vamos a quedar.


Se propuso salir esta noche, pero desde lejos se veía otra tormenta acercándose… Así que me fui al baño a ducharme y ya a quedarme en pijama para el yeleo y la noche. Que mañana empezamos duro y pronto!