martes, 3 de febrero de 2015

Día 14 en Portorož






Tras apenas dormir NADA comenzó el último día del encuentro con un desayuno casi inexistente. (Gonzalo: «El té estaba bueno»)


Y después de eso me fui a la ducha para arreglarme un poco y quitarme el tatuaje que tenía en el brazo. Para luego volvernos a juntar en el patio trasero para un pequeño Pleno por parte de Remo y luego hacer el “Juego de la Banana”, que consistía en colocarnos en fila haciendo el contorno de un plátano para ir girando y hablar todos con todos los miembros del encuentro y decirnos las cosas que más nos han gustado de los demás.


Después de que algunos soltaran lágrimas (y he de confesar que a mi casi se me escapan…) fuimos directamente a comer y tras eso la gente se fue a la playa, pero los españoles nos quedamos rellenando una “encuesta de reflexión” sobre el encuentro para luego tener tiempo libre para bajar a la calle a comprar algún souvenir, dormir una siesta o simplemente dar un paseo y comprar alguna porquería en el Mercator.


En torno a las 6 teníamos que volver a juntarnos como grupo para planificar esta noche y luego ir ya a cenar.


Cuando acabamos nos subimos Gonzalo y yo a escribir unas cartas hasta que nos llamaron para bajar al “GAME SHOW” de los ingleses… En el que mi equipo quedó empatado a puntos como siempre en la E.P.A. (aunque yo gané mi prueba y me llevé una camiseta!).


Cuando terminaron, y después de recoger, terminé de escribir las cartas y me llamaron para ir a la playa a pasar la última noche allí. Última y accidentada; problemas de celos, de alcohol, de peleas… Una bonita forma de despedirse del encuentro…


Pero en fin, al menos yo la disfruté y pude ver el amanecer en una cala entre Portorož y Piran. Ver el amanecer en el Adriático es algo alucinante también, la verdad… Una de esas experiencias inolvidables que guardaré en mi memoria para siempre :)














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