Hoy me levanté justo 1 segundo antes de que sonara la alarma. Y, después de eliminar todas las repeticiones y el SPAM de Twitter por la aplicación de WordPress, bajamos a desayunar que hoy la mañana iba a estar cargadita. (Aunque al final el desayuno fue algo pobre, pero suficiente).
Después de recoger y ponernos el bañador, fue el plenum de los eslovacos. Y tras eso, a bajar hacia el paseo marítimo para dar un paseo (no ha sido buena idea del todo eso de ir en chanclas…)
A diversos puntos del camino tuvimos la oportunidad de darnos un chapuzón”.
Después de ir desde Portorož hasta Piran andando, paramos a hacer algunas compras y volvimos andando hasta la zona de la residencia para asentarnos allí y bañarnos tranquilamente.
Luego llegaron Polona y Sandro con la comida y nos preparamos unos sándwiches para comer y volver a bañarnos otro rato hasta que llegaron los organizadores para hacer los “Juegos Olímpicos” en los que mi grupo quedó segundo (a 2 puntos del primero!).
Una vez acabados, algunos decidimos volver al agua y jugar un rato al waterpolo con una piña de pino.
Cuando acabamos me subí con Wendy (que le dolía el pie y no podía andar sola) un poco más tarde, y ya llegamos sobre las 7 para cenar.
Después de la cena me duché y bajamos para recibir los regalos del amigo invisible… Yo le di mi regalo a Neja (que me dijo que le encantó que le fuera regalando chocolatinas y las pulseritas de hoy), y a mi me tocaba Sandro! que chico más majo y más apañado, que bien se ha portado conmigo y que discreto ha sido.
Cuando acabamos todos, nos subimos los españoles para la sesión de Yeleo diaria antes de SALIR DE FIESTA!!!
Estuvimos por el paseo marítimo, que es prácticamente igual que salir por Fuengirola (de ambiente, de precios y hasta visualmente).
Fuimos a un par de discotecas de la zona en las que no había entrada, pero la musica era únicamente Tecno y no acabó de convencernos… Así que estuvimos dando vueltas y bebiendo en la playa hasta que nos dio por volvernos (con un tatuaje de pintura que nos hicieron gratis).
Cuando llegamos a la residencia nos quedamos casi otra hora más hablando en grupo (de nuevo me tocó a mi hacer de puente de Italianos y Alemanes, hasta que llegaron los ingleses y todos hablamos en inglés.
Una gran noche que recordar como despedida del viaje. Mañana queda el último día aquí y el penúltimo del viaje… Pero ya comienzo a echar de menos a la gente que acabo de conocer pero con la que he pasado 2 semanas completamente maravillosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario