miércoles, 24 de julio de 2013

Día 6 en Bohinjsko Jezero








































Antes de comenzar a contar cómo comenzó el día, veo conveniente remarcar que al final me quedé anoche fuera hasta las 2:30 hablando un montón y sobre muchísimos temas (y en varios idiomas).


Es una de estas noches no realmente especiales por algo en particular, pero que por el conjunto de todas las cosas dudo que pueda olvidar.


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Al final Ángel cumplió su palabra sobre lo de ir al lago por la mañana, pero se levantó demasiado tarde así que yo decidí irme a la ducha y pasar del lago.


Después de la ducha bajamos al desayuno y al terminar nos preparamos para la caminata. Un paseo precioso, muy largo y bajo el sol (y, supuestamente, con el día más caluroso de todo el año en Eslovenia).


A mitad del camino paramos a comer los bocadillos que teníamos preparados, pero Ángel y yo nos sentamos junto a dos mujeres del lugar que estaban comiendo y, con nuestra labia habitual, conseguimos que nos dejaran probar sus platos típicos (y al final nos lo dieron todo): Un plato de algo parecido a nuestras migas, otro de sauercraut muy amargo y un postre que era una especie de pastel de manzana caliente muy dulce… Completamente variado, pero delicioso!


Luego continuamos subiendo el monte hasta llegar a unas cataratas (pequeñas cascadas en realidad) en el origen del río bastante bonitas, en las que estuvimos un ratito y rellenamos las botellas.


Una vez que estábamos de vuelta comenzaron a retumbar en las montañas el sonido de los truenos que se iban acercando, y efectivamente a los pocos minutos comenzó a caer una lluvia torrencial y nos empapamos hasta la piel… Y así todo el camino de vuelta, una lluvia intensa y sin cesar hasta que llegamos al hostel y volvió a salir el sol (y eso que hoy iba a ser el día más caluroso del año en Eslovenia…..).


Cuando llegamos a la habitación pusimos las cosas a tender y nos en fundamos en el bañador para bajar al lago un ratito (que gracias a la lluvia estaba más calentito que nunca!). Casi conseguimos bañarnos el grupo de Málaga al completo a la vez.


Después del baño intentamos pillar algo de merendar, pero ya no quedaba nada (se lo habían comido los de otros grupos).


Entonces decidimos ir a la ducha, y vaya buena elección: en cuanto entramos en la habitación comenzó a diluviar de nuevo.


Al poco de estar allí vino Remo a ducharse y poco a poco fuimos duchándonos todos para bajar al Workshop de los anfitriones Eslovenos. Ha sido muy interesante por la cantidad de cosas que henos hecho y nos han enseñado (con una carta que nos llegará en unos meses a casa incluida!)


Después del taller, nos juntamos los del grupo de Málaga para yelear y ver qué haríamos mañana.


Ahora a ver qué espíritu hay para salir o irse a la cama pronto, a ver qué hacemos en nuestro último día en Bohinjsko!


















































































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