sábado, 20 de julio de 2013

Último Día en Dublín

Menos mal por la seguridad e integridad de este país que ya llegó el último día del viaje, aunque para nosotros se nos ha quedado un tanto corto y con cosillas aun por ver… Pero bueno, eso es una buena excusa para volver a visitarlo dentro de unos años, ¿No? :)


El despertador sonó a las 7 de la mañana, pero lo pospusimos hasta las 10… Una buena y prudencial hora para levantarnos, asearnos y recoger la habitación, que tras unos 45 minutos de esfuerzo ha quedado medianamente aceptable.

Una vez que ya estaba prácticamente todo listo bajamos a recepción a hacer el Check-out y como Nacho aun anda con el tobillo malo (nótese el chiste fácil), fueron Adri y Álvaro a por el desayuno-almuerzo para traerlo al hotel.


Aunque después de meternos el menú Nacho sacó fuerzas y fuimos los cuatro a despedirnos del Wellington a tomarnos nuestra última pinta de deliciosa Guinness, mientras vimos el primer partido de los 1/4 de la Heineken Rugby Cup. (Aunque a mitad del partido nos cambiaron para poner el Sunderland-Tottenham, que se ve que de fútbol entendemos más).

Cuando salimos de allí, verdaderamente mermados por el alcohol y la falta de alimento, volvimos al hotel a tomarnos una Murphy’s (¡Que aquí es negra!) y a comer por primera vez en el viaje comida caliente.

Y tanto que si lo era, una hamburguesa deliciosa y una buena pinta para dejarnos medio listos para irnos en taxi hasta el aeropuerto, en el que (quitando un par de incidentes con el peso y dimensiones del equipaje de mano) no hubo ningún problema con pasar la guitarra que tan bien nos ha venido en este país.


Tras un vuelo sin excesivos problemas y bastante cómodos, ya estamos de nuevo en España… Otra vez más, cómo se nota: Empujones, gritos, prisas, calor, etc. Pero bueno, en el fondo se echa de menos volver a casa!

Se me queda una gran parte del corazón en Dublín, en Irlanda, en el Norte de Europa y estoy seguro que volveré :)


I love you por siempre Dublin…




No hay comentarios:

Publicar un comentario